22.9.07

MALTA SIN HUEVO

Luego de tanto tiempo fuera de mis pistas favoritas de a poco voy retornando a sus redes. Adoptando consejos maternos y hermanables, antes y después (no durante) de este largo “18” mi brebaje preferido ha sido la malta, bueno la verdad no es que sea mi trago favorito, si no que es con lo único que puedo celebrar si soy el alimento exclusivo de Colomba. De todas maneras viéndolo de forma nutricional, esta bebida hecha con granos de cebada malteados ayuda a la producción de leche, no es que me falte todo lo contrario, pero por lo menos mato 2 pájaros de un tiro.
Todavía recuerdo esas maltas con huevo matutinas que mi abuelo nos daba por el complemento nutricional y vitamínico que nos aportaba… todo para hacernos recorrer Valdivia de extremo a extremo sólo caminando. Pero esta vez es sin el acompañamiento, eso dejemoslo para el recuerdo y para la cinta chilena de moda, ahora solita esta bien.

En fin, quien me conoce entenderá mis razones y justificaciones para volver a ingresar al club al cual la mayoría pertenece.
Como dijo alguien por ahí “… andar a medio filo por la vida seguramente no se le van a solucionar los problemas ni se acabaran sus deudas, pero créame que al menos durante el lapso de tiempo que ande así, medio medio, su vida se verá mucho, mucho mejor”. (sic)

6.9.07

AGRADECIMIENTOS A...

Por fin los astros han escuchado mis plegarias y se han alineado a mi favor logrando que la balanza se incline hacia lo positivo.
De a poco las cosas van tomando un mejor color, la luminosidad de la nueva estación hace que cambie mi discurso, no puedo ser tan mal agradecida, así que doy las gracias al resplandor por la gentileza de acompañarnos en estos días, que nos permitió asistir a una celebración además de realizar las diligencias como trío.
Después de tanto aislamiento llamadas varias van adaptando y organizando los 6 días de jolgorio patrio que se acercan.
Gracias a los vómitos de señorita Colomba los recursos van aumentando aportando soluciones para desplazarnos con menos dificultad. El auspicio estatal comienza a llegar mensualmente, con todo el capital nacional que han mal gastado unas cuantas lucas tránsfugas no hacen daño.
Gracias a la genética y la naturaleza después de 4 meses de sólo alimentar a Colomba, los kilos de más se alejan de mi humanidad, cuando agregue ejercicios físicos y quite aceites y masas de mi dieta podré decir bienvenido el verano. Mi forma y vestimenta original se hacen presente, de a poco me he ido enchulando, técnicas más bien frívolas vuelven a las actividades cotidianas acentuando mi ego.

El equilibrio da forma a un ahora esperado, armonizando los detalles encontrados en cada cosa.

2.9.07

YENDO DE LA CAMA AL LIVING

Mi vida nunca ha sido un carnaval constante, pero esto, definitivamente es todo lo contrario. Ok, siempre me he aburrido con facilidad, pero mi límite de tolerancia está a punto de terminar. Si sigo en esta dinámica pronto tendré que ser derivada a una piececilla blanca con una camisa de fuerza a tono con las paredes y disfrutar sólo de mi imaginación y recuerdos.
Sí, estoy pateando la perra, pero virtual porque en vivo y en directo me he quedado con las ganas de patear unos cuantos ortos de varias ídem que he conocido, ahí yo creo que sería una buena forma de desquitarme y poder seguir con buena cara en esta rutina, porque reconozco que mi humor no ha sido el de los mejores este último tiempo, pero es inevitable la demostración de frustración a estos días que parece que todos fueran el mismo, día de la marmota total.
Si no fuera por Colomba y sus avances diarios ya hubiese pescado una de sus muñecas y me pondría a peinarla... tal vez y sin darme cuenta ya he desenredado unas cuantas, tanto así que en mis pocas salidas a la luz, he pasado por puros bochornos, caídas, olvidos, equivocaciones, desorientaciones, etc. todo mal, finalmente mi autosuficiencia se ha ido a las pailas, pero tengo fe de que esto es reversible, a largo plazo pero reversible al fin y al cabo.