26.6.09

haciendo cima


Definitivamente soy una aburrida, no puedo estar haciendo lo mismo por mucho tiempo, me aburro, me agoto, me desespero. Aunque no salgo mucho a apestarme de tanta gente en las calles, el sólo mirar por la ventana y ver siempre el mismo paisaje me tiene al borde de la locura. Ok, Valpo. está cerca, pero no es eso lo que necesito, no sólo el aire puro de una ciudad más limpia o con un entorno completamente diferente, necesito una montaña, un cerro, subir…. necesito la altura, la perspectiva difícilmente palpable por cualquiera, ver lo que no todos pueden ver y llegar donde nadie se imagina que se puede. Poca gente, una no ciudad.

Desde la primera vez que subí a más de 2 mil metros amé la montaña.

Después de la lluvia capitalina miro la cordillera y más sueño con una montaña, con su prominencia casi inmune.

Necesito respirar el silencio de la altura, que el cansarme de caminar no me detenga, que si hay caídas no sea necesariamente para aprender y que la retina capture lo que ninguna imagen se compare al descender.

Paisajes vírgenes, horizontes que quitan el aire más que el cansancio, el poder descubrirme nuevamente, reiniciarme en las altura y volver a la urbe con un frío más delicado… del que no me quiero abrigar.

22.6.09

nueva semana

Paso de estados inconclusos, como soy volátil, casi inestable, me veo obligada a oscilar entre distintos parajes mentales, sensoriales y conductuales, si no, ahí si que me voy a las pailas con la rutina. He buscado metas semanales que en la mitad de ésta se va en la misma paila, pero filo, comienza otra semana y el objetivo claro del domingo me hace intentarlo nuevamente. No daré detalles para que mi nombre ficticio (casi real) me deje en evidencia más aún.

Espero que en esta semana la agenda se cumpla tal como debe. La semana pasada fue de armar apariencias que ya están tomando forma y así vamos dejando días ocupados en actividades cumplibles en un futuro inmediato.

El tobillo sigue recordándome que no corra, que la ansiedad me tiene casi a diario en la misma y que haciendo lo mismo hace que el resultado no varíe, y como quiero lo contrario, es hora de cambiar de autoestrategia y comenzar la segunda parte de este mismo año.

21.6.09

1:20 am.

No cacho muy bien si es la poca creatividad que me está pasando la cuenta, la presión de que debo llenar espacios para quienes reclaman que vienen y encuentran siempre lo mismo o simplemente necesito tiempo para reflexionar sobre las pocas cosas que pasan fuera de mi núcleo normal.
Lo frecuente deja espacios en blanco sin poder escapar de la rutina, trato de concentrarme en otras cosas pero el esfuerzo diario hace que la inercia tenga en coma las miles de ideas dormidas pidiendo a gritos despertar del aletargamiento.
Contradictoriamente las semanas se hacen poco haciendo lo mismo día a día, los meses pasan sin que pueda disfrutar del paso del tiempo, tal vez espero más del futuro lo que hace desaprovechar lo presente, después miro con nostalgia hacia atrás lo que estoy dejando que se me escape sin darme cuenta ahora.
No sé si me convertí en una “roboc”, autoprogramada para repetir los actos una y otra vez, y que sólo resfríos de medio año varíen en contra de lo cerca que he estado de la salida de escape.
No hay más que aprender a ver lo que está, dejando los sueños adolescentes para otro día o que se vayan en algún pañuelo desechable a la basura para soñar con algo más real a mi tiempo actual.