2.8.09

Aquí estoy, sentada frente a esta pantalla inerte, tratando de asimilar este mes tan extraño que ha pasado, donde noticias irónicamente inesperadas hacen que mi pasado y presente se encuentren en un mismo espacio, dejando que mi futuro sea aún más impensado que lo deseado alguna vez.

Lucho constantemente para que la rutina no me sobrepase más de lo que me ha pasado a llevar, y así como cada día quiere parecerse al anterior, me da mucho miedo que la historia se repita pero ahora sin tener la fuerza para soportarlo.

Quiero un poco de tiempo para sentarme a llorar a quien se fue y asimilar lo que viene. Quiero tiempo para darme un respiro. Quiero tiempo para pensar más sabiamente, dejar el peso del pasado en el lugar que corresponde, donde no moleste. Quiero tiempo para quererme nuevamente. Quiero tiempo para borrar esta rabia que sale de mi metro cuadrado, afectando más de lo que quisiera. Quiero tiempo para ver lo que hay y lo que ya no está. Quiero poder cambiar lo mutable sin dejar que el paso del tiempo haga arrepentirme más de lo que me he arrepentido. Quiero aprovechar esta realidad que he construido, la que a veces se me escapa de las manos por no darme el tiempo para sentarme a resolver lo que sólo interiormente puedo y debo hacer .

4 comentarios:

markin dijo...

qué hago, le dije a ella:
no hagas nada...


y así me dejó, y con tiempo, y con más penas, se aprendió. Todo, a costa de pesares, de esos que el común llama efímeros.

pasará, sé.

Chau.

Venus dijo...

un Abrazo te mando...

Cariños

Anónimo dijo...

"Quiero tiempo para pensar más sabiamente, dejar el peso del pasado en el lugar que corresponde, donde no moleste."
Que sabio poder definir, tan claramente, en una frase lo que te demoras una eternidad en aprender, y cuando recién tan solo lo comprendes, te das cuenta que nunca lo podrás olvidar, sólo podrás convivir con ello.
saludos

Heroína Frívola dijo...

Supongo que se puede seguir en distinta frecuencia cuando podemos tomar el pasado como un concepto y que aquella influencia que tuvo en nuestro actuar diario se quede ahí donde debe... atrás simplemente.