20.9.11

después del 18

Después de varios días de sobredosis de olor a choripan, emapanadas (que eso es más bien a cebolla), volantines que aún vuelan por los cielos, niños vestidos de huaso por cada lugar por la que anduve, vino, carne de distintos tipos de animal (porque vegetariana yo? imposible, soy sureña, donde los asados al palo eran degustados periódicamente) y un sin fin de actividades típicas de esta fecha nacional, ya es hora de mentalizarse en el retorno a la rutina aunque adecuándonos al alza de temperatura, las alergias propias de la temporada y a la disminución de ropa lo que nos lleva a también disminuir las calorías normales de invierno.

Recién estamos dejando de lado los excesos propios de fiestas patrias y ya mucha gente comenta la cantidad de días que se vienen para estas fechas el próximo año. Está bien que el tiempo vuele pero no será mucho, por último ya sabemos que el viejo pascuero hará su ingreso en unas pocas semanas más en publicidad incitando al consumo y seguido con él el inicio de un nuevo año. Por mi parte prefiero no adelantarme mucho e ir incorporando de a poco los hábitos normales de la nueva temporada, sólo pensar en dónde guardaré toda la ropa de invierno (que ocupa más espacio) me agoto.

Ya veremos qué haré en la tarde.


2 comentarios:

Dalianais dijo...

jajaja es verdad! veremos cuanto demoran las tiendas en llenarse de artículos navideños...con calma mejor...

Cariños!

Heroína Frívola dijo...

sí galla, mejor piano piano, mira que si bien con 2 hijas se disfruta el "real espíritu navideño" el gasto no es muy "disfrutativo".