16.6.11

aquí adentro


Me abrigo, me arropo más de lo normal que en los últimos días. Aunque el calentador esté al máximo es obvio que un rico vino blanco, y helado como debe ser, haga que el objetivo del gas no sea suficiente, pero ni siquiera importa tanto, unas calzas bien adheridas a la piel, unas calcetas largas de lana gruesa tejidas por mi abuela que van sobre el par de calcetines normal y el buen sweater sobre el beatle de temporada hacen que me sienta en un total invierno pero bien "aperada".

Abrir un poco las cortinas hacen que la vista deje pasar el frío que recorre las calles, pero sólo como un efecto térmicamente visual porque la realidad es más acogedora y tibia de lo que se proyecta.

El resto del clan duerme, yo me relajo sentada en la alfombra. El vino se termina y la sed continúa, el líquido más fresco que encuentro en el refri son cajitas de jugo para la colación de la Colomba, pero como son más de lo que debe llevar en la semana, una de piña ha sido la elegida.... urgente un filtro para el agua potable.

La última mirada por la ventana antes de dormir... la neblina nocturna hace que disfrute más mi cama, de dormir.

3 comentarios:

Ale dijo...

Antes que nada, Salud! Ese vino blanco que tomaste me cayó muy bien.

Ahora que lo pienso, también el jugo de piña.

Y la ropa y el invierno y la ventana.

Vamos, me doy cuenta de que viví la situación.

Quizás haya sido el vino...

Abrazo y gracias por esta postal invernal y este compartir.

Marcelo Munch dijo...

Que bonito momento, se agradece, me faltó eso sí su banda sonora, me tomo la libertad de compartir una.

http://www.goear.com/listen/5475fc7/all-the-kings-horses-robert-plant-and-the-strange-sensation

Saludo grande, y agradecido.

Heroína Frívola dijo...

Generalmente cuando el resto del clan duerme, disfruto del silencio... (excepto por las teclas del computador).
Gracias por la alternativa musical.