30.3.11

el poder de la Palabra


A propósito de "La Duda", que vi anoche, citaban una historia que era parecida a esto...

La sabiduría popular judía nos relata sobre un hombre que habló mal sobre el rabino del pueblo. Después suplicó al rabino que lo perdonara, en su deseo por reparar el daño. El rabino le dijo que tomara un cuchillo y abriera una almohada rellena de plumas contra el viento. Hizo esto y las plumas se esparcieron por doquier. "Ahora, ¿me perdona?", preguntó el hombre.

-"Sí", respondió el rabino, "tan pronto logres recuperar todas las plumas".

-"¡Pero eso es imposible!".

-"Exactamente. Cuando hablamos mal de alguien, el daño se difunde y tiene consecuencias muy a largo plazo. Es imposible reparar ese daño".

Las palabras son poderosas. Pueden quebrantar relaciones y arruinar reputaciones, o bien pueden edificar e inspirar.

Quienes lo hacen, o han hecho, obtienen un placer perverso al ensuciar a los demás para enaltecer su propia persona.

Una cosa es "pelar" a alguien, otra muy distinta es inventar algo... el rumor corre más lejos.

Al final más que  una duda, para mí, es una mentira.


1 comentario:

Cecilia dijo...

Galla!!! cuando era chica mi profe de religión nos contó una parabola que era muy similar, hace un tiempo, poco tiempo, la busqué y no podía dar con ella... buena!
Pa los cahuineros