14.4.11


Me sentí tan mal esta mañana, reté mucho a la Colomba que se fue llorado al jardín. Reconozco que me extralimité y exageré mi actitud para con ella y obvio a los 2 minutos me sientí pésimo, una mala mamá, con ganas de ir corriendo a verla y abrazarla y pedirle disculpas, y decirle que la amo con toda mi alma, porque siento, no como las desgraciadas tías del Jardín de Quilicura, vi el video hace unos minutos y quedé "pa'dentro", lo encuentro terrible, muy triste. No está bien que yo me exaspere con la Colomba y que le grite cuando pierdo la paciencia (suele suceder que los niños nos saquen de quicio, pero no lo justifico), pero de ahí a pegarle cachetadas, decirle garabatos, apretarle la nariz para que coma y el resto de atrocidades a que lo que fueron expuestos los pobres niños de ese jardín lo encuentro aberrante, como mamá me duele el alma, se me aprieta la garganta y los ojos se me ponen brillantes. Hasta dónde llega el abuso, el aprovecharse, y uno como adulto creer que los niños no tienen derechos. Lo peor de todo es que ellos no olvidan, se pueden distraer con juegos y amigos, pero estas cosas los marcan para siempre.

Me odiaría si Colomba me tuviera miedo, el respeto es una cosa pero temerle a alguien debe ser angustiante. Y como me dijo una vez la pediatra de la niñitas, si tengo la posibilidad que nos podamos separar aunque sea por un 2 días con Colomba que lo haga (gracias a mi santa suegra), que es normal que los papás nos veamos sobrepasados y en vez de llegar al maltrato es mejor tomar distancia. Al final nosotras con Colomba también tenemos una relación.

1 comentario:

Cecilia dijo...

Galla, si vi el video cuando me dijiste, que atroz!! NO puedo opinar mucho, ya saber, todavía no me "toca" jajaja...

Esta hermosa la foto..

Cariños!